El problema del carnet de plástico
El carnet impreso tiene tres costos que rara vez se calculan: el de emitirlo, el de reemplazarlo cuando se pierde, y el de que siga siendo válido cuando no debería. Un socio que se dio de baja en marzo puede seguir entrando con su carnet hasta que alguien lo reconozca.
Una credencial digital resuelve el tercero, que es el caro: la validez se consulta en el momento, no se imprime.
Qué se verifica en la puerta
El carnet es un código QR que apunta a una dirección pública. Quien lo escanea —el portero, el profesor, otro club— ve si la credencial es válida y a quién corresponde, sin necesidad de tener una cuenta ni de instalar nada.
La verificación no expone la ficha del socio: es una comprobación, no un acceso a los datos del club. Esa distinción es lo que permite que la pantalla sea pública.
Atención con la palabra «deuda», porque acá NO significa lo mismo que en el resto del sistema. El carnet dice «con deuda» si el socio tiene alguna cuota sin saldar, haya vencido o no. La puerta y el tablero de cobranzas son más estrictos: ahí sólo cuenta la cuota VENCIDA. Por eso un socio al que se le emitió la cuota del mes hace tres días puede aparecer «con deuda» en su carnet y no figurar entre los morosos, y las dos cosas están bien. Si el club quiere que el carnet no marque nada hasta el vencimiento, la respuesta hoy es mirar la lista de morosos, no el carnet.
Un socio inactivo o archivado sale como BAJA, que es el caso para el que la credencial digital existe. Y hay dos situaciones en que el QR directamente deja de resolver, aunque el socio esté perfecto: si el club quedó suspendido, o si se le venció la prueba gratis. Es deliberado —un club cortado no sigue publicando datos de sus socios— pero conviene saberlo antes de que un portero avise que «los carnets no andan».
Qué hacer cuando se comparte o se pierde
Va a pasar: alguien manda su QR por WhatsApp para que entre un amigo. Por eso la credencial se puede ROTAR — se emite un código nuevo y el anterior deja de resolver, incluido el que está circulando en un chat.
También se puede revocar sin emitir uno nuevo, por ejemplo mientras se resuelve una situación con el socio. Las dos acciones quedan registradas en la bitácora del club: «¿quién revocó este carnet y cuándo?» es una pregunta que aparece siempre.
La identidad es del club, no del producto
Colores, leyenda y escudo se definen en Configuración → Identidad del carnet. Cada institución pinta su credencial; el estado (al día, deuda, baja) se superpone, no se reemplaza. Sin eso, todos los clubes que usan el sistema mostrarían el mismo celeste.
Dos aclaraciones prácticas. El escudo se sube tal cual: no hay recorte ni encuadre, así que conviene subir la imagen ya cuadrada. Y esta identidad no depende del plan contratado: cualquier club pinta su carnet desde el primer día. Lo que sí es del plan Federación es el color de acento de la aplicación y el logo en el menú, que son otra cosa y no tocan el carnet.
La foto es opcional, y conviene pensarla
Una foto en la credencial hace que la verificación sirva de verdad en la puerta: sin ella se comprueba que el carnet es válido, no que quien lo presenta es su titular.
Al mismo tiempo, una foto es un dato personal más y, en el caso de socios menores de edad, requiere el consentimiento de quien ejerce la responsabilidad parental. Por eso es opcional: la decisión es de la institución, que es la responsable del tratamiento de esos datos.
Preguntas frecuentes
¿Hay una app para iPhone y Android?
Hoy el carnet y el sistema se usan desde el navegador del teléfono; no hay una app nativa publicada para iOS ni Android. El carnet se puede abrir y guardar como enlace en el celular. Hay una propuesta para desarrollar la app nativa, sin fecha de disponibilidad confirmada.
¿El socio necesita instalar una aplicación?
No. El carnet se abre en el navegador y se puede guardar en el teléfono; quien lo verifica solo escanea el QR.
¿Qué pasa si alguien comparte su QR?
Se rota la credencial: se emite un código nuevo y el anterior deja de resolver, así que el que quedó circulando no sirve más.
¿Qué ve una persona que escanea el código?
Si la credencial es válida, el nombre del socio, su foto si se cargó, si está al día, con deuda o de baja, y su categoría. La categoría se oculta cuando la fecha de nacimiento dice que es menor o, si no hay fecha, cuando la regla de edad de su categoría puede incluir menores. No accede a la ficha, al apto médico ni a los datos del club.
¿Todos los clubes tienen el mismo diseño de carnet?
No. Cada club arma colores, formato, leyenda y logo en Configuración. El QR y el estado del socio son los mismos para todos; el diseño no.
¿Se le puede mandar el carnet a todos los socios de una?
No hay envío masivo ni emisión para todo el padrón: la credencial se genera socio por socio desde su ficha. Tampoco se manda por correo ni se guarda en la billetera del teléfono. Lo que sí hay es un enlace de WhatsApp para compartirlo, que el operador abre y manda; ese enlace va sin número cargado, así que hay que elegir el contacto. Generar la credencial dos veces es inofensivo: si ya tenía una válida, se devuelve la misma en vez de emitir otra.
El carnet de un socio dice «con deuda» pero la cuota todavía no venció. ¿Está mal?
No. El carnet marca deuda ante cualquier cuota sin saldar, sin mirar el vencimiento; la puerta y el tablero de cobranzas sólo cuentan las vencidas. Son dos criterios distintos a propósito: el carnet es una foto del estado de cuenta, y la morosidad es una decisión de cobranza.
¿Se puede usar el carnet para controlar asistencia?
Sí. En Asistencia, el lector USB tipea la URL del QR y registra el ingreso. La dirección muestra si el carnet es válido y a quién corresponde; no marca asistencia, a propósito, para que nadie se auto-registre. Cómo se opera en la puerta está en la guía de asistencia.
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