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Canchas y torneos

La grilla de turnos con la garantía de que una franja confirmada no se dobla, el cobro del turno por el mismo camino que la cuota, y el torneo interno con cupo y lista de espera.

Una franja confirmada no se dobla

Dos personas pidiendo la misma cancha a la misma hora es el caso que rompe cualquier grilla compartida, y no se resuelve mirando la pantalla antes de anotar: entre que mirás y anotás pasa el otro. Acá lo resuelve la base — la cancha se bloquea, se vuelve a leer y sólo una reserva queda confirmada—, así que la garantía no depende de la atención del que carga.

El turno cobrado va por el mismo camino que la cuota

Si el turno es de un socio, el cargo aparece en SU cuenta como una línea más, junto a la cuota del mes: se cobra y se imputa con las mismas reglas, sin un cuaderno de canchas aparte. Si es un particular que alquila, el cobro entra por la cuenta que corresponde al medio con el que pagó, contra el ingreso de esa cancha.

Anular la reserva revierte el cobro en los libros, no sólo la fila de la grilla: al socio se le anula el recibo, al particular se revierte el asiento de la venta. Si la cuota de ese turno ya tiene un comprobante fiscal autorizado, primero va la nota de crédito: el sistema no deja anular por atrás algo que ya se declaró. Lo que el sistema NO hace es devolverle la plata a quien pagó por transferencia o tarjeta —esa devolución la hace el club por donde cobró—. Es la diferencia con un calendario igual: ahí borrás el turno y el cobro queda dando vueltas sin registro; acá queda asentado que se anuló y cuánto hay que devolver.

Cada sede, lo suyo

El club con más de un predio ve todo junto y filtra por sede cuando lo necesita: la grilla, las reservas y los números de la pantalla siguen ese filtro. El recorte es real y no una vista prolija, porque cada cancha se asigna a una sede — con un detalle que conviene saber si venís usando el sistema: al crear la primera, las canchas que no tenían sede quedan en ella, y cada una se corrige después desde la cancha, siempre que no tenga turnos por jugar. En la puerta la separación sí es automática: el mismo socio entrando en las dos sedes son dos ingresos, porque efectivamente entró dos veces.

El torneo usa el motor que ya está, y no inventa uno nuevo

La inscripción tiene cupo y lista de espera, igual que una actividad, y lo que se cobra por participar entra como un cargo puntual del mismo motor de cuotas. O sea que la plata del torneo aparece donde aparece toda la demás, y no en una caja paralela que después hay que conciliar a mano.

El partido se puede cargar sin resultado —el fixture de la fecha— y completarlo después, y un resultado mal tipeado se corrige: la tabla de posiciones se deriva de los partidos, así que se rehace sola. La tabla es de liga: los puntos por ganado, empatado y perdido se eligen en cada torneo —si no se tocan, tres, uno y cero—, y cambiarlos recalcula la tabla con los partidos ya jugados. Si tu deporte puntúa con bonus o set por set, la que arma el sistema no te sirve y vas a llevarla aparte.

El torneo también se puede jugar por llaves de eliminación directa, solas o después de una liga que clasifica. El cuadro lo propone el sistema —por sorteo, o por posición en la tabla— y se reordena antes de confirmarlo; con una cantidad que no es potencia de dos, los mejor ubicados pasan libres la primera ronda. Cada cruce es a un solo partido, sin ida y vuelta: si termina igualado se indica quién ganó el desempate, el ganador pasa solo a la ronda siguiente, y el partido por el tercer puesto es opcional. Corregir quién ganó se puede mientras el partido siguiente no tenga resultado. Entran hasta sesenta y cuatro participantes.

Cada partido puede llevar su jornada, su día, su hora y la cancha donde se juega. La cancha es un dato del partido: no reserva el turno ni ocupa la grilla, así que si hace falta que nadie más la use, el turno se carga aparte. Y la inscripción del torneo se abre y se cierra a mano: cerrada, no entra nadie nuevo, pero las bajas y la lista de espera siguen andando.

La tabla, el fixture y el cuadro de llaves se pueden compartir por un link que se abre sin iniciar sesión, para pegarlo en el grupo del torneo. Los inscriptos figuran con su nombre de pila y la inicial del apellido, sin foto ni documento. Lo prende el club, torneo por torneo, y lo apaga cuando quiere. Si un inscripto —o su familia— pide no figurar, el club lo oculta sin apagar el link: sus partidos se ven como «A confirmar» y no tiene fila en la tabla.

Otras dos salvedades: la tabla toma los partidos entre dos inscriptos —el rival de afuera, cargado con su nombre a mano, se ve en el fixture y no suma puntos—, y un partido se corrige pero no se borra. Y no hay minuto a minuto: nadie sigue el partido desde el sistema.

Preguntas frecuentes

¿Puede reservar el socio desde su teléfono?
No: la reserva la carga el club. El socio la arregla como la arregla hoy —un mensaje, un llamado, el mostrador— y alguien del club la anota en la grilla. La página pública del club muestra los horarios de las ACTIVIDADES, no la disponibilidad de las canchas.
¿Y el grupo que juega todas las semanas a la misma hora?
Se carga una vez, como turno fijo semanal: la misma cancha, el mismo día y la misma hora hasta la fecha que elijas, con un tope de 52 turnos. Las fechas ya ocupadas se saltean y se informan. Cada turno se cobra por separado, y la serie no se edita: para cambiarla se anula y se carga otra.
¿Y si alquilo la cancha a alguien que no es socio?
Se cobra como particular: el importe entra por la cuenta que corresponde al medio que usó y va contra el ingreso de esa cancha, con su IVA si el club lo discrimina. No hace falta darlo de alta como socio para alquilarle una hora.
Anulé un turno ya cobrado. ¿Qué pasa con la plata?
Depende de quién pagó, y conviene saberlo para no buscar un papel que no existe. Si era un socio, se anula su recibo y se revierten los asientos. Si era un particular, no hay recibo: el cobro se asentó directo como venta de la cancha, y anular escribe el asiento en espejo. En los dos casos los libros quedan sin cobro huérfano, y en los dos la devolución al que pagó la hacés vos por donde cobraste: el sistema no mueve plata hacia afuera.
¿Sirve para un torneo con mucha gente?
Para inscribir, cobrar y llevar el fixture, sí. La tabla de posiciones sirve si tu torneo es de liga: los puntos por ganado, empatado y perdido los elegís vos; con bonus, no. Si es por eliminación directa, el cuadro de llaves admite hasta sesenta y cuatro participantes, a un solo partido por cruce. Un partido cargado se corrige —el resultado, la fecha o los jugadores— pero no se borra, y no hay seguimiento en vivo.